En 1962, con el espíritu libre y propio de los caballos salvajes, nace en la ciudad de Bucaramanga, una de las industrias más importantes en la transformación del acero en Colombia que demostraría todo ese potencial que la identificaría hasta hoy como un brioso líder… el lider de la manada.
Hacia 1972, las directivas de Grapas y Puntillas El Caballo Ltda., abren una sucursal en el sector industrial más importante del oriente del país, Sogamoso, Boyacá, ubicándose estratégicamente cerca de su principal proveedor de materia prima, Acerías Paz del Río S.A., y de sus más importantes mercados. Ante su acogida en esta ciudad y por el nivel de desarrollo alcanzado, en 1978, deciden adoptarla como única sede.
Desde el inicio El Caballo ha tenido en cuenta tres aspectos fundamentales:
• La calidad en los productos ... una constante que ha conseguido gracias a la implementación permanente de rigurosos y altos estándares en cada uno de los procesos de producción.
• Su gente… preocupándose por su bienestar y desarrollo integral, mediante la organización de actividades enfocadas a su esparcimiento, al crecimiento del talento humano y al mejoramiento general de sus condiciones de vida.
• El cuidado del medio ambiente ... con un claro enfoque hacia la responsabilidad social.
Aspectos que han redundado en un alto nivel de compromiso y sentido de pertenencia de la fuerza laboral hacia su empresa, en el posicionamiento de la marca en sus clientes nacionales e internacionales, enlazando así el cumplimiento de su visión.